Conoce la historia de Julio

Si hace algunos meses le decían a Julio que sería capaz de pintar las paredes de su cuarto, realizar reparaciones en su casa o hasta cocinar mientras trabajaba cerca a su familia, probablemente no se la hubiera creído. Tras años de estar en una empresa como dependiente, cumpliendo un horario fijo de oficina, era momento de darle tiempo a las personas más importantes en su vida.

“Ahora trabajo desde mi casa viendo a mi familia”

En la búsqueda de encontrar ese equilibrio, un amigo de la familia le habló de Favo y a él, como buen economista, le interesó desde el primer momento. Había leído indicadores positivos sobre el rubro de las compras de supermercado y las ventas por internet durante esta pandemia. Vio que el giro era viable y que esta oportunidad era como un penalti en el fútbol: directo al arco, a todo o nada.

“El rubro no es de primera necesidad, es de primerísima necesidad. Yo necesito alimentos para mí, para mi mascota; necesito cuidar de mi papá, mi mamá o mi abuela llevándoles productos con toda seguridad sin salir de casa – señala –. Yo considero que este giro va a crecer y hay que atender la demanda. Para eso, hay que estar preparado para los desafíos que se pueden dar”.

En su primer año, Julio fue premiado en la categoría de “Mayor fidelización de clientes” y cada día va pensando en nuevas formas de mantenerlos contentos a través de su servicio. Él los va conociendo a detalle, detecta sus hábitos de consumo, selecciona las mejores ofertas de Favo para ellos y los contacta por WhatsApp. Sabe que a quien atenderá, es su vecino o vecina y esas relaciones valen oro.

Julio se muestra entusiasmado con lo que él, su tienda “Juvalur” y Favo pueden lograr. Tiene fe que nuestro país tiene todo para adaptarse a los modelos de negocios digitalizados para cambiar muchos de nuestros hábitos para mejor. Confía que el espíritu trabajador del peruano hará esto posible.

“Favo es ayuda mutua: yo te llevo los productos y tú me ayudas a ganar una comisión”

Somos a

Favo

A Favo é uma empresa latinoamericana fundada em outubro de 2019 por Alejandro Ponce, no Peru. Com dois meses de operação em Lima, desembarcamos no Brasil sob o comando de Marina Proença pra sonhar ainda mais alto: vamos revolucionar a forma com que as pessoas fazem compras de supermercado, gerando renda pras famílias. 

A gente trabalha com quem sonha em empreender e tá sem grana pra investir. Acreditamos no poder das relações e que tudo pode ser mais justo quando nos unimos para gerar renda, economia e conveniência.

São muitos os que contam com a gente todos os dias, comprando ou vendendo nossos produtos. Conectamos pessoas e oportunidades, levando benefícios para os nossos parceiros e clientes, facilitando a compra online e simplificando a ida ao supermercado.

Sonhamos juntos e estamos todos do mesmo lado: quem compra, quem vende e quem faz essa relação acontecer.